Sicilia, la mayor isla del Mediterráneo, alberga playas impresionantes, volcanes explosivos y restos bien conservados de antiguas civilizaciones. Hicimos una escapada de 4 días completos en septiembre para conocer algunos de los lugares mas emblemáticos. Decir que es la isla es bastante grande y para conocerla al completo se necesitan al menos 7 días. Nosotros nos decantamos por explorar solamente la parte este y norte.
Llegamos al aeropuerto de Fontanarossa en Catania, y una vez recogido el coche vamos rumbo a Taormina, a 65 km. contemplando en el recorrido las impresionantes vistas del volcán Etna.
TAORMINA
Taormina es un pueblo muy turístico situado en la ladera del monte Tauro con unas preciosas vistas del Etna, que recibe el sobrenombre de perla del mar Jónico. Prepárate porque el lugar esta lleno de cuestas y escaleras.
Antes de subir, y como hacía muy buen tiempo nos dimos un bañito en la playa de la bahía de Mazzaro, que esta justo debajo de Taormina. La bahía se encuentra en la costa jónica de Sicilia y tiene varias playas de guijarros y aguas cristalinas, donde se ubican numerosos hoteles de lujo y restaurantes. Muy cerca se encuentra Isla Bella uno de los símbolos de Taormina. Se trata de un un pintoresco y evocador islote al que se puede acceder si la marea está baja.
Desde la bahía, que está justo debajo de Taormina se puede subir a la ciudad en coche o en teleférico. Como el tráfico es caótico y muy controlado, nos alojamos en un hotel en lo alto de una colina (Hotel B&B U Palmentu), una acogedora casa familiar con habitaciones con unas vistas inolvidables al mar por ambos lados, y al volcán. Además también se contemplan las ruinas del Castello di Mola que datan del S XVI.
Estamos a 6 km. de Taormina. Se baja al pueblo bien en coche (no recomendable, porque luego es muy difícil aparcar), en taxi o en autobús por una carretera de curvas imposibles, o bien, bajando por unas escaleras caminando 25 minutos. Nosotros optamos por la tercera opción y la verdad es que valió la pena, ya que las vistas son impresionantes.
Nada más traspasar la Puerta Catania nos encontramos con la calle peatonal, Corso Umberto I, que recorre el centro de Taormina hasta la Piazza del Duomo, y está plagada de tiendas en edificios históricos, pintorescos restaurantes y callejuelas transversales empinadas.
La Piazza Duomo, un rincón con mucho encanto donde está la catedral de la ciudad y una discreta fuente ocupando uno de los lados de la plaza construida en el siglo XVII. El aspecto exterior de la catedral medieval del S XIII es más bien la de un castillo y no un templo religioso. El interior es sencillo y poco relevante.
Continuamos caminando por Corso Umberto I hasta la Piazza IX aprile donde se tienen algunas de las mejores vistas de Taormina; de la costa siciliana a ambos lados y a lo lejos el volcán Etna. En la plaza hay dos edificaciones interesantes, la Torre del Reloj y la iglesia de San Giuseppe, con una llamativa fachada rosa.
Llegamos a otra pequeña plaza, la Piazza Santa Caterina donde se encuentra la Iglesia de Santa Caterin d’Alessandria construida junto a un odeón romano del siglo II d.C., un pequeño teatro dedicado a representaciones musicales y literarias y algunas teatrales. A 6 minutos caminando llegamos al punto dorado de Taormina, el impresionante Teatro Griego, considerado uno de los teatros más bellos del mundo, no tanto por su arquitectura sino por el enclave en el que está situado, con vistas del monte Etna y el mar Mediterráneo desde las gradas. Este antiguo teatro griego data del siglo III a.C., cuenta con una cueva excavada en la roca en perfecta armonía con su entorno y ofrece un mirador único: al sur se encuentra el monte Etna, la bahía de Naxos y la ciudad de Taormina, mientras que al norte puedes admirar la costa calabresa con el estrecho de Mesina. Se recomienda visitarlo en la puesta de sol.
Al atardecer subimos de nuevo hacia al hotel, en taxi, ya que recorrer la ciudad te deja agotado, y tomamos un refresco en un chiringuito muy acogedor. A continuación, cenamos en el restaurante Al Saraceno donde degustamos entre velas con vistas del mar y el volcán de una fritura de pescado y una pasta con salsa de pistachos deliciosas.
Contemplar la ciudad desde arriba por la noche es una experiencia inolvidable.
Al día siguiente cogemos el coche y vamos hacia Cefalu ( a poco más de 200 km.), por la carretera de la costa haciendo una parada en el Cabo de Milazzo, un espectacular promontorio rocoso famoso por sus aguas cristalinas, sus rutas de senderismo y por ser la puerta de entrada a las Islas Eolias. Explorando encontramos una fantástica playa de guijarros donde pudimos refrescarnos.
CEFALU
Al día siguiente cogemos el coche