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Londres es una ciudad fantástica para hacer una escapada rápida. Aunque yo ya la he visitado en varias ocasiones, Alberto no la conocía, así que decidí prepararle un tour sorpresa de 4 días por San Valentín. A mi personalmente me encanta Londres por su carácter cosmopolita y tradicional que combina una inmensa riqueza histórica con una cultura moderna y vibrante, museos gratuitos de primer nivel, bonitos parques y una gran diversidad gastronómica, especialmente en los numerosos mercados.

Los hoteles en el centro son bastante caros, pero merece la pena pagar un poco más para ahorrarte tiempo en desplazamientos. Nosotros nos alojamos en el Grand Royale Hyde Park, un hotel coqueto de estilo Eduardino, muy bien conectado con todos los puntos de interés. 

Llegamos a Londres por la tarde, así que optamos por callejear por algunos de los barrios más pintorescos de la ciudad. Como nuestro hotel estaba muy cerca de Notting Hill nos acercamos a conocerlo. Es un barrio pintoresco con hermosas casas con fachadas de color pastel. Algunas de las calles más famosas y fotografiadas son: St Lukes Mews, Lancaster Rd. con All Saints Rd. y Westbourne park Rd / Clydesdale Rd.  

En este barrio se encuentra el mercado de Portobello Road (abierto todos los días de 8:00 a 19:00, menos los domingos). Este mercado es en realidad la principal atracción de la zona, y siempre está lleno de personas. Encontrarás ropa de segunda mano, artículos vintage, antigüedades, accesorios diversos e incluso especialidades culinarias. Tuvimos la oportunidad de ver la famosa librería donde se rodaron algunas de las escenas de la película Nottting Hill con Hugh Grant.

Para seguir explorando las calles de Londres, nos dirigimos en metro al centro neurálgico de la ciudad: el West End londinense rumbo a Covent Garden. En este barrio se concentra gran parte del ocio y de los teatros de la capital. Los visitantes abarrotan su elegante plaza peatonal, donde se encuentran numerosas tiendas, el mercado Apple Market con sus puestos de artesanía y la Royal Opera House.

Neal’s Yard es un pequeña plaza famosa por sus fachadas de colores y su ambiente bohemio, sin lugar a dudas, uno de los lugares más pintorescos de Covent Garden.

A 8 minutos caminando entramos en el multicultural barrio del Soho, famoso por su ambiente nocturno bohemio, repleto de tiendas, teatros, restaurantes y pubs. Pasaremos por la famosa Carnaby St., una de las calles peatonales más famosas de la ciudad, que fue el epicentro del movimiento revolucionario cultural “Swinging London“, en la década de los 60. En esta calle se reunían artistas, iconos de la moda, cantantes y diseñadores de ropa, que buscaban un cambio en la música, la forma de vestir y los ideales ingleses.

Dentro del Soho descubrimos la también zona peatonal de Chinatwon, epicentro de la cultura asiática en la ciudad. Es famoso por sus farolillos rojos, puertas tradicionales, sus más de 80 restaurantes de cocina cantonesa y sus tiendas asiáticas. Tuvimos la suerte de disfrutar del ambiente en su máximo esplendor, ya que nuestro viaje coincidió con el Fin de Año Chino.

Continuamos callejeando, y a sólo 6 minutos  llegamos a la emblemática plaza de Picadilly Circus, popular por sus carteles luminosos, encendidos desde 1908, y la fuente de Eros situada en el centro, que se ha convertido en uno de los iconos de Londres. Como dato curioso, aunque se conoce como la Fuente de Eros, se trata de una estatua de Anteros (su hermano), el dios del amor desinteresado. Este lugar es un punto muy transitado, ya que en la plaza confluyen varias de las calles más importantes del centro como Regent Street, Shafterbury Avenue y Coventry Street.

Comenzamos el segundo día atravesando Hyde Park, para llegar al Palacio Buckingham y ver el emblemático cambio de guardia. Hyde Park

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